Le daba vueltas el otro día a la cantidad de información personal que publicamos en internet y la alegría con que declaramos dónde y cuando estamos en cada momento. Y no solo a la que publicamos ex-profeso, sino también toda la que se puede inferir de los comentarios que hacemos, de las direcciones IP que utilizamos y que vamos dejando registradas por ahí, de los avisos de “fuera de oficina”, y en general, de todas las pequeñas huellas que dejamos, como decía, incluso sin ser conscientes.

Esto, unido a la normal alegría del período vacacional estival, en el que uno tiende a anunciar a los cuatro vientos cuanto tiempo le queda para irse de vacaciones, qué destino maravilloso va a visitar, durante cuanto tiempo va a desconectarse del mundo (normalmente con el humano fin del regodeo) me hizo pensar si no llegaría a ser peligroso, o cuando menos contraproducente.

Ya se sabe que algunos han pecado de bocazas, poniendo a parir a sus jefes o a sus empresas, olvidando que internet es algo más que un agujero que se traga todo lo que escribamos, y lo que es peor, olvidando (u obviando, quizás) que desconocemos el alcance que tendrá lo que escribamos. Y así, alguno se ha encontrado que su contrato no se renovó a su finalización, una vez enterados sus jefes o su empresa de su descontento callado, pero a la vez vociferado en internet.

Y antes de seguir por estas ramas, andaba yo pensando en las implicaciones que podría tener anunciar que nos vamos de casa, cuando precisamente J.R. Mora publicaba una viñeta que muestra de forma mucho más clara y concisa la idea:


Habrá que volverse algo más “tímidos 2.0″.

Por lo pronto, no voy a decir cuando salgo de viaje a dar la vuelta al mundo, ni debajo de qué colchón dejaré escondidas las joyas.

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  • http://www.acatos.es Acatos

    Muy bueno y a tener en cuenta.

    Estos cacos 2.0 son la hostia.

    Yo anuncié cuando me iba de vacaciones

    Cuando escribió este comentario, Acatos hablaba en su blog de Cosas que hacer en verano III: Dar un paseo en Bici Ambiental.

  • http://www.zurco.org Antonio

    Subscribo lo dicho.

    Además, conozco varios casos reales de gente que ha puesto a parir a sus empresas y jefes en sus blogs y han acabado en la calle.

    Y precisamente, esta doble vertiente, de que todo se sabe y se encuentra, es la que muchas veces en mi caso particular me ha coaccionado a no escribir en mi blog, porque no quiero que nadie de mi trabajo sepa quien soy ni lo que escribo. Y no es que la temática hubiera sido la de criticar a mi empresa o compañeros, sino hasta de las actividades que realizo o los gadgets que me compro.

    ¿Paranoia? Pues si, pero la "intimidad" en algunos casos es sagrada, aunque suena a incongruencia, porque la mejor intimidad es no conectarse a Internet para no dejar trazas ni menos entradas en blogs…

    Cuando escribió este comentario, Antonio hablaba en su blog de Alienígena a la plancha.

  • Antonio2

    Sólo habría que preguntarse lo siguiente:

    ¿Feliciano que haría?

    El problema se agrava cuando con un simple whois salen los datos del domicilio del probietario de un blog o un sitio Web.

    Saludos Marino y Antonio. ;)

  • marino

    Efectivamente, esa es parte de la información a la que me refiero cuando hablo de la que no publicamos ex-profeso.

  • http://www.zurco.org Antonio

    Por eso mismo yo siempre uso (y contrato) los servicios de ocultación del whois, porque entre otras burradas e historias, ya conozco varios casos de gente (webmasters) de recibir amenazas de visitas a sus domicilios por parte de usuarios raritos.

    Precisamente le comentaba a Marino por el IM que es muy complicado mantener dobles identidades, la real (personal y profesional) con la virtual con la que normalmente nos desenvolvemos por Internet.

    Cuando escribió este comentario, Antonio hablaba en su blog de Alienígena a la plancha.

  • antonio2

    Y si para colmo publicas tu foto, no haces sino facilitar las cosas.

  • marino

    Ya podías haber puesto un comentario con algo más de contenido para probar el avatar.

  • Juanjo

    ¿Pero que joyas vas a esconder infeliz?, ¿o te refieres a tus gadgets?, pues se va a notar debajo de que colchón están con todos los que tienes…

    :D

    Juanjo.

  • marino

    Razón tienes, mi únicas joyas son mi familia y mis amigos, y esas no las puedo esconder.

    "Leído en un sobre de azucar" :D

    Tenga usted un blog, para que los cuatro amigos que tiene uno vengan a ponerlo verde… :D