Siguiendo con mi afán de expulsar a los pocos lectores que me queden, insisto en los juegos con las palabras, codificaciones, tipografías, etc. y el efecto que producen en la lectura.
Ahora le toca el turno al hecho de que para reconocer las palabras nos basta con la mitad de las letras, siendo la mitad superior la más indicada para ello. Ahí va el ejemplo.
Otro aspecto que ayuda a reconocer las palabras y por tanto contribuye a la lectura, es el uso de mayúsculas y/o minúsculas. Las minúsculas se reconocen con más facilidad, haciendo su lectura más rápida. Valga el siguiente texto como ejemplo:
EN UN LUGAR DE LA MANCHA DE CUYO NOMBRE NO QUIERO ACORDARME, NO HA MUCHO TIEMPO QUE VIVÍA UN HIDALGO DE LOS DE LANZA EN ASTILLERO, ADARGA ANTIGUA, ROCÍN FLACO Y GALGO CORREDOR
en un lugar de la mancha de cuyo nombre no quiero acordarme, no ha mucho tiempo que vivía un hidalgo de los de lanza en astillero, adarga antigua, rocín flaco y galgo corredor
En el primer texto, todo en mayúsculas, las lineas superiores e inferiores de las letras siguen un patrón de línea recta horizontal: no sobresale ninguna letra sobre otra. Sin embargo, en el texto con minúsculas, se aprecian perfectamente los trazos superiores de las letras “l”, “b”, “d”, “t”, etc. y los inferiores de “g” e “y”, haciendo la lectura mucho más cómoda y rápida.
Aunque no tenga que ver con la facilidad de la lectura (¿o si?), escribir en mayúsculas en Internet se considera equivalente a estar gritando, lo que lo hace desagradable al lector.
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Tags: lectura


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