Correo
Llevo muy mal el bombardeo de spam, tanto el de tipo electrónico, como el telefónico, como el de papel. Algunos que me conocen saben que no soporto siquiera las octavillas de publicidad que ponen en los parabrisas de los coches. El spam telefónico, lo soporto según el día. A veces hasta soy educado con ellos. [...]
