Hace unos meses presentaba el ministerio del interior una campaña para fomentar el uso del casco en las motos. La campaña iba dirigida con cierto énfasis a algunas comunidades de la España continental, pero entiendo que eso no significa que excluyese al resto.
De aquella campaña recuerdo las imágenes de los carteles, simpáticas ambas, y que tenía por ahí pendientes de publicar.


También recuerdo las declaraciones del ministro del interior, el señor Rubalcaba, en las que se hacía hincapié en la novedad que suponía que cuando se parase a alguien sin casco, se le inmovilizaría la moto o el ciclomotor hasta que se presentase con un casco. Parecía lo lógico. También se insistía en el papel que se le otorgaba a la Policía Local al respecto:
[...]la Policía Local inmovilizará la moto hasta que el conductor se presente con el casco correspondiente.
Además, el infractor tendrá que abonar una multa de 150 euros y se enfrentará a la retirada de tres puntos del carné. El ministro expuso que se trata de una medida “coercitiva, pero con afán pedagógico” que pretende que el casco sea “como el cinturón de seguridad en los coches” y su uso alcance “el cien por cien”.
Se podría (o debería) pensar que esto era de aplicación para toda España. ¿Toda? ¡No! Una aldea poblada por irreductibles se resiste.
Tags: casco, DGT, motocicletas, seguridad vial

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